Anya detuvo el beso, él se acercó a ella, sus manos intentaron desnudar su piel, ella lo detuvo.
Los ojos de Emerson le miraron confundidos.
—¿Anya?
—No quiero…
Él se quedó perplejo, ella nunca lo rechazó, ¿Por qué actuaba así ahora, cuando él más la deseaba?
—Anya… ¿Por qué?
Ella miró sus ojos, podía ver dolor en ellos.
—Porque no te creo, siento que algo me ocultas, y no sé, no quiero estar contigo así…
Emerson se alejó de ella, le dio la espalda, sintió un nudo en la garganta, estaba