—¡Vete de aquí, Matt! Lo que pasó entre tú y yo no fue nada para mí.
Matt la mirò fijamente, era como si ella hubiese golpeado su corazón, dio la vuelta y se fue.
Mandy cerró la puerta, y se quedó un momento ahí.
Las lágrimas comenzaron a caer por su rostro, no supo por qué, pero le dolía haber terminado con Matt, así, había una ilusión dentro de ella que se negaba a morir.
Matt caminó por el pasillo, bajó la escalera. Su rostro reflejaba cómo se sentía, era un perdedor y le dolía admitirlo.
—Hi