Mandy empujó al hombre, abofeteó su rostro.
Matt tocó su rostro, no le importaba soportar cualquier dolor, había encontrado de nuevo a Mandy, y eso era una esperanza en su corazón. Nunca una mujer fue tan especial, nunca una mujer significó tanto para èl.
—¡Mandy! —exclamó Matt.
—Déjame en paz, lo que pasó entre nosotros solo fue por una noche, una noche que quiero olvidar, ni siquiera fue tan buena como las que he tenido con Denver, tú no eres nada en comparación a èl.
Matt le mirò con dolor, e