Anya no podía pensar en nada, solo en ese beso, cuando llegó Betty de visita a su casa, intentó mostrarle una gran sonrisa, pero había algo en su rostro, algo que parecía triste.
—Betty, ¿Estás bien?
Betty sonrió, asintió.
—Estoy bien, todo bien.
Betty no se atrevía a decir nada, su vergüenza era grande, sabía que Anya no pasaría por alto los errores de Ashton, tal vez ella tampoco debería, recordó lo que le dijo el doctor, ella no podría tener hijos con normalidad, sus óvulos eran la mayorí