Emerson no pudo hacer nada, vio como ese hombre subía a Anya a su alcoba.
Hank solo hundió la mirada.
Emerson pidió a Hank que llamara a la policía y dijera que su esposa ya estaba en casa.
Subió a toda prisa la escalera.
Encontró al hombre sentado en la cama, frente a Anya.
—Gracias por salvarme, Dennis.
—Piensa en lo que te dije, soy tu incondicional, estaré contigo siempre, Anya, solo quiero verte feliz, lo mereces.
Anya sonrió, alcanzó a ver a Emerson ahí, como una sombra en el umbral