No era la forma correcta.
Michael lo sabía.
Cada paso que daba, cada rama que apartaba con el hombro, cada metro que se internaba más en el bosque con Santiago sujeto por el cuello… iba en contra de todo lo que había aprendido.
Pero aun así, lo hacía.
El suelo estaba húmedo, irregular. Las hojas crujían bajo sus botas, demasiado ruido, demasiada evidencia. No le gustaba. Nunca le había gustado moverse así, dejando rastros, sin control total del entorno.
Pero no tenía elección.
O al menos… eso s