POV: Carolina Langford
El camino de regreso a la mansión fue silencioso.
Axel conducía, su mano sobre la mía, como si necesitara ese contacto para asegurarse de que aún estaba allí. Yo miraba por la ventana, fingiendo estar perdida en pensamientos borrosos, cuando en realidad cada segundo lo usaba para pensar en mi plan.
Tenía que ser cuidadosa. Cada gesto, cada palabra. Tenía que ser la mujer que él quería ver. Tenía que esconder el temblor en mis manos y la rabia en mi pecho.
Cuando llegamos,