—Darren, necesito que esto quede entre nosotros. No le comentes a nadie sobre el accidente de Carolina. Además, organiza todos los trámites lo antes posible; en cuanto tengas todo listo, me llevaré a Carolina al extranjero.
Darren frunció el ceño al recibir la orden, notándose la preocupación y urgencia en la voz de Axel. Tras un breve instante de tensión, el médico asintió con pesar, sabiendo que no había otra opción.
—Entiendo, Axel. Haré lo que me pides —respondió con determinación, antes de