Crucé el pasillo con el corazón retumbando en mi pecho como si quisiera salirse. Cada paso se sentía más pesado que el anterior. Era absurdo, lo sé. Había soñado tantas veces con este momento. Con verla despierta. Con tener a nuestro bebé en brazos. Con Diana a nuestro lado, riendo, feliz. Pero ahora… ahora sentía un miedo que me carcomía por dentro.
¿Y si me miraba con odio otra vez?
¿Y si, justo cuando todo parecía en calma, recordaba?
Me detuve frente a la puerta. Mi mano temblaba cuando la