La noche había caído lentamente sobre la Villa Ambrosetti. Las luces exteriores iluminaban los jardines y pequeñas ráfagas de viento movían suavemente las cortinas blancas que decoraban la habitación principal. El ambiente estaba en calma, demasiado en calma comparado con todo lo que habían vivido las últimas semanas.
La luna permanecía alta en el cielo, derramando una luz plateada que entraba por el enorme ventanal y descansaba suavemente sobre la habitación.
Diana estaba sentada sobre el bord