La noche había caído por completo sobre la residencia en Inglaterra, el silencio envolvía cada rincón con una calma casi íntima, las luces tenues del salón creaban una atmósfera cálida que contrastaba con el frío exterior, como si aquel espacio se hubiera convertido en un refugio apartado del mundo, un lugar donde las guerras podían detenerse… al menos por unas horas.
Jeremy y Diana estaban allí.
Solos.
Frente a frente.
Sin interrupciones.
Sin terceros.
Sin máscaras.
Diana fue la primera en mov