La noche en Inglaterra se había vuelto más profunda, más densa, como si el mundo entero se hubiera reducido a ese instante, a ese espacio donde solo existían ellos dos, la luz tenue del salón se filtraba suavemente, dibujando sombras sobre las paredes, mientras el silencio exterior contrastaba con la intensidad que comenzaba a crecer entre Jeremy y Diana.
Aún estaban cerca.
Demasiado cerca.
Sus respiraciones no habían vuelto a la normalidad después de aquel beso, y en la quietud del momento, ca