La puerta se cerró detrás de él con un sonido suave pero definitivo y en ese instante el mundo exterior quedó aislado, reducido a un murmullo lejano que no tenía cabida dentro de esa habitación donde el aire parecía más denso, más pesado, cargado de una quietud artificial que solo existía en los lugares donde la vida se sostenía por intervención ajena y Jeremy avanzó sin prisa, con pasos firmes, medidos, como si cada movimiento estuviera calculado, como si incluso en ese momento no pudiera perm