La habitación estaba en silencio.
No uno incómodo.
Sino… expectante.
Evans Fontaine se encontraba de pie junto al escritorio, revisando unos documentos sin realmente verlos. Su mente no estaba ahí. Desde la llamada con Jeremy, algo en su interior se había reorganizado, pero no completamente.
Había una variable que no encajaba.
Edith.
Siempre terminaba ahí.
El sonido de la puerta al abrirse lo sacó de sus pensamientos.
No levantó la mirada de inmediato.
Pero supo.
—Necesitamos hablar.
La voz de