Cap. 95: El amor no tiene edad.
Cap.13: Quiero que los tengas.
Alexander, que había estado moviendo cajas con aparente facilidad, se detuvo. Su respiración pareció quedarse atrapada en su pecho mientras miraba las cajas. Sus ojos se volvieron cristalinos, y su mandíbula se tensó para contener la emoción que claramente lo embargaba.
Verónica notó el cambio en su expresión y dio un paso adelante, hablando con suavidad.
—Creo que esas cosas no las vamos a tocar… —dijo, queriendo aliviar su carga.
Alexander negó lentamente con la