Cap. 35: ¡Yo no soy su esposo!
La tarde era tranquila, y Stella y Mike acababan de regresar de uno de sus paseos por el lago, no solo habían compartido risas y charlas sino un momento lleno de intimidad. Todo parecía en calma, pero, de repente, una voz aguda rompió el silencio.
—¡Así que aquí está la gran impostora! —exclamó Lucía, acercándose con una expresión de triunfo en su rostro, seguida de Lauren y Jacqueline.
Stella sintió cómo su corazón latía acelerado al ver la mirada burlona y acusadora en los ojos de las mujeres