Cap. 28: Nueva imagen.
Mike sintió una chispa de curiosidad, intrigado por esa faceta de Stella que aún no había visto, y decidió ir a buscarla. Caminó hasta el lago y, al acercarse, la vio sumergirse en el agua cristalina. Sus movimientos eran libres y seguros, como si el lago fuera su propio santuario. Sus brazos se deslizaban suavemente, y el reflejo del sol sobre el agua la hacía brillar, transformando cada brazada en una imagen de paz y belleza.
Stella lo vio de pronto y, sorprendida, se cubrió el pecho con los