El disparo había quebrado el ambiente de aquella noche, aunque para la mayoría de los presentes apenas había sido un movimiento confuso entre la multitud. Elena todavía permanecía paralizada junto al lugar donde Vanesa había caído, con el corazón golpeándole con tanta fuerza que apenas podía escuchar lo que ocurría a su alrededor. Sus ojos permanecían abiertos, fijos en el punto exacto desde donde había visto aquella silueta apuntando, mientras las personas comenzaban a reaccionar lentamente an