La noche había caído sobre la ciudad cuando Elena terminó de arreglarse para salir con Lily. Después de la tensión de las últimas horas, necesitaba regalarle a su hija una noche diferente, una de esas pequeñas noches que podían convertirse en recuerdos importantes cuando el tiempo pasara, y por eso había aceptado la invitación de Damian cuando él le propuso encontrarse para cenar y distraerse un poco.
Damian vestía completamente de negro, pero lejos de parecer excesivamente formal, aquella el