El amanecer llegó lentamente, cubriendo la ciudad con una luz dorada que comenzó a filtrarse entre los edificios mientras Elena preparaba a Lily para llevarla a la escuela. Después de la noche que habían compartido junto a Damian, la pequeña todavía hablaba emocionada de las estrellas y de las constelaciones que había aprendido a reconocer, mientras Elena la escuchaba con una sonrisa, disfrutando de aquella felicidad sencilla que su hija parecía recuperar poco a poco. Cuando finalmente estuvier