El ambiente dentro de Collins Agency conservaba el mismo ritmo frenético de cada mañana. Asistentes recorrían los pasillos llevando carpetas, diseñadores discutían los últimos cambios de varias campañas publicitarias y modelos desfilaban de una sala a otra mientras fotógrafos ajustaban luces y cámaras para las siguientes sesiones. Sin embargo, en medio de aquella actividad constante, existía una persona cuya mente permanecía completamente alejada del trabajo.
Valeria Salvatierra.
Sentada