El gran salón de la Fundación Beaumont brillaba bajo la luz de enormes lámparas de cristal que colgaban desde un techo decorado con delicados moldes dorados. Aquella noche no solo se celebraba una gala benéfica dedicada a recaudar fondos para hospitales infantiles, sino también una exhibición organizada por las principales agencias de modelaje del país. Empresarios, diseñadores, periodistas y familias enteras recorrían el recinto mientras los niños disfrutaban de distintas actividades preparada