Y nadie dijo nada o siquiera parpadearon, simplemente permanecieron inmóviles en su lugar, mientras yo caminaba hacia la salida, no me despedí de Andrew, estaba muy molesta.
-Señorita, volveré alrededor de las cinco de la tarde.
Le informé a la secretaria para que ella me esperara a mi regreso.
-Emma...
Andrew me llamó, me di la vuelta para verlo y entonces, sin buscarlo, sin quererlo, nuestros ojos se encontraron, estaba parado justo detrás de Andrew, con esos profundos ojos azules que me l