Pero no es momento de ablandarme, así que entré a esa junta y me hice presente, también establecí algunos límites con respecto a mi nombre.
No dejaría que me llamaran como quisieran.
En fin, esta reunión en verdad tenía que ser una broma de mal gusto.
-No es ninguna broma, señorita Emily.
-Ja...
¿Me está diciendo que me hizo viajar hasta aquí para hacer de mi conocimiento que me pertenece el treinta por ciento de empresas Keller?
-Así es.
Schultz asintió con una sonrisa en el rostro.
-Debió informármelo de la misma manera en la que me hizo llegar el citatorio, así me habría evitado esta pérdida de tiempo, no necesito ni me interesa nada de lo que provenga de empresas Keller, agradezco que me hayan informado, pero rechazo todo lo que tenga que ver con esta empresa y si sólo me llamaron por eso, me retiro.
Me levanté de mi lugar, en serio esto tenía que ser una broma.
-Espere... No puede irse señorita Smith.
Schultz tragó saliva nervioso.
-¿Por qué no?
Levanté la ceja, claro que me iría