Capítulo 3: ¡Apártate James!
Miré sus puños apretados y sus venas marcadas y continué presionando.
-Responde Hamilton, no seas maleducado.
¿Te gusta cogerte a las esposas de otros o sólo a la mía?
-...
Seguía sin responder.
-Ja… Ya sé. Vas a excusarte con la tontería de que los drogaron.
Esa mierda puedes creértela tú si te hace sentir mejor, pero yo no me la creo, Ammelie no es de las que se deja drogar ni engañar por cualquiera, ella es de las que se defienden con uñas y dientes y hace todo c