Para mi desagradable sorpresa, Nath también estaba ahí, supuse que habían ido a molestar a Emma, aunque no tenía idea de que Nath y Hielena se conocieran, eso sólo empeoraba las cosas.
Impedí que la tonta de Hielena golpeara a Amme y luego fui directo hacia Emma, hacía muchos días que no veía a Emma y aunque mañana sería la fiesta de nuestro compromiso, para mí tantos días sin Emma habían sido una agonía.
Coqueteé con ella y se ruborizó, la besé, su lengua dulce y sus deliciosos labios me invi