La estreché entre mis brazos. El alma volvió a mi, mi pequeña estaba bien y salvo como mamá dijo.
-¿Cómo les fue?
Miré a Lori.
-Bien... Gracias.
-Ok.
Loraine no deseaba hablar de eso, era obvio.
-James...
-Dime, ¿qué sucede?
-Tenemos que hablar.
-Claro...
Pero no hablamos, no en ese momento porque Jane no se me despegaba, corrimos, jugamos a las escondidas, cociné para ellas, estaba tan feliz de tenerlas a mi lado, pero había algo, un temor asociado a ese tenemos que hablar que me robaba la cal