Las puertas de la oficina de presidencia se cerraron detrás de Austin, dejando atrás el eco lejano del bullicio de los periodistas que acababan de apaciguar.
El ambiente se sentía denso, impregnado de la falsa intimidad que habían proyectado ante los focos.
Harper caminó directo hacia su área de trabajo, dejó el bolso sobre el mueble, su rostro estaba firme ocultando la molestia, no se tomó la molestia de llevar la mirada a Austin, quien la seguía de cerca.
El rechazo físico en el ascensor le