Luego de unos cuantos minutos más tarde, Harper decidió ir a buscar a Austin en la habitación principal.
Subió las escaleras a pasos lentos, sabía que al cruzar la puerta de la habitación significaba exponerse a otra ráfaga de comentarios o simplemente a una discusión absurda.
Empujó la puerta esperando encontrarlo de pie junto a la ventana o sumergido en los documentos de los negocios.
Sin embargo, el dormitorio estaba solo, nada más había un desorden con la ropa que él traía puesta.
Aquella