Con mi último aliento...
El trayecto de regreso a la mansión fue una completa tortura para Harper, sus sentimientos le estaban jugando una mala pasada, desde luego que amaba con todas sus fuerzas a Austin, se negaba a perderlo, a su vez, se negaba a seguir siendo herida por sus acciones.
Su respiración entrecortada por el llanto ahogado y los gritos de sus pensamientos hacían que Harper condujera a alta velocidad mientras que unas cuantas lágrimas delgadas rodaban por sus mejillas.
Su mirada intentaba perderse en las