Resiste por favor.
El bosque parecía no tener fin, los árboles se alzaban como gigantes silenciosos, cubriendo el cielo con sus copas densas, dejando pasar apenas pequeños fragmentos de luz que caían sobre el suelo húmedo. El aire era frío, pero no lo suficiente para apagar la tensión que vibraba en cada rincón de aquel lugar.
Helen se encontraba apoyada contra la enorme roca que había servido como refugio improvisado durante la noche.
Su respiración era lenta… pero pesada, el dolor en su cuerpo no había dismin