El edificio de Lacrontte & Carusso Allianz se alzaba imponente, como siempre. Firme. Intocable. Perfecto. Pero para Helen Carusso, aquella mañana todo parecía distinto. El reflejo de la fachada de cristal le devolvió una imagen que no reconocía del todo. Su postura seguía siendo elegante, su andar firme, su presencia impecable… pero había algo en su mirada que había cambiado. Algo más profundo. Más silencioso. Más… frágil. Su mano descendió inconscientemente hacia su vientre. Un gesto leve. Cas