El restaurante donde se llevaría a cabo la reunión estaba ubicado en la cima de un edificio elegante, decorado con un estilo claramente oriental. Paneles de madera oscura, lámparas de papel de arroz suspendidas del techo y un pequeño jardín interior con piedras blancas y un bonsái perfectamente podado daban al lugar una atmósfera tranquila, casi ceremonial. La música instrumental japonesa sonaba suavemente en el fondo, como si todo estuviera diseñado para invitar a la calma.
Pero la calma no e