El carruaje se detuvo de golpe, y con ese sacudón brusco todo lo que Lyria estaba a punto de decir quedó suspendido en el aire, como si el mundo hubiera decidido interrumpirla justo en el momento en que estaba a punto de romperlo todo. El sonido de los caballos, las voces que comenzaron a escucharse afuera y el movimiento de los guardias devolvieron la realidad con una fuerza que no le dio tiempo a reaccionar.
Habían llegado.
Edrion no soltó su mano de inmediato, sino que la sostuvo un in