Eduardo
Se daba vueltas de un lado a otro en la cama king size, las sábanas enredadas alrededor de sus piernas. Era la primera noche en que estaba sobrio desde que Vivian se había ido. El silencio del cuarto parecía burlarse de él.
Cerraba los ojos, pero su mente no se detenía. Las sábanas olían a lavandería; él estaba acostumbrado al aroma de ella, suave, tranquilizador. El recuerdo de Vivian sentada en la pastelería, sus labios rozando la cuchara con dulzura, insistía en volver. Apretó los oj