Capítulo 55
Muy temprano en la mañana
Luciano subió las escaleras con una bandeja en las manos. Había mandado a preparar el desayuno favorito de Camila: pan tostado con mermelada de frutos rojos, huevos revueltos con queso, café recién hecho y jugo de naranja. Entró despacio en la habitación, esperando verla dormida.
Pero ella ya estaba despierta, sentada en la orilla de la cama, con los ojos hinchados por llorar y la mirada perdida.
—Te traje esto —dijo dejando la bandeja en la mesita de noc