Capítulo 12
El se mantuvo en silencio, su rostro se puso rojo, el seguro y aguerrido Luciano Ferrari, el hombre más temido de la ciudad se quedó sin palabras, una culpa lo sacudió, como si estuviera siendo descubierto en una infidelidad, y había algo que siempre fue, leal.
—¿Ya volviste de acostarte con Adriana? —Camila estaba furiosa, sentía que el la había traicionado, a pesar de que su relación era una fachada, no podía dejar de sentirse engañada.
Él la miró serio, pero no con arrogancia, si