Capítulo 86
Luciano despertó sobresaltado, con el cuerpo lleno de sudor y la respiración agitada después de tener un ataque de ansiedad.
La imagen de aquella mujer no se le borraba de la cabeza, no poder recordarla lo llevo a la desesperación.
Se giró y vio a Adriana dormida a su lado. En un impulso de rabia, la tomó del cuello y la miró con los ojos lleno de rabia y frustración.
—Dime la verdad, Adriana —le gritó—. ¿Quién es esa mujer? ¿Por qué la sueño? ¿Por qué siento que la conozco?
Adrian