Capítulo 130
El ambiente en el salón estaba tenso. Lucía avanzó con esa actitud soberbia segura de sí misma, como si la mansión Ferrer fuera su propiedad. Luciana se paro detrás de ella la mirada agachada
—Quiero dejar algo claro —dijo Lucía, levantando la voz para que todos la escucharan—. Vine a esta celebración porque merezco respeto dentro de la organización americana. Soy parte de una de las familias más antiguas de la Mafia Italiana y no voy a permitir que me sigan marginando.
Camila la