Capítulo 130
El ambiente en el salón estaba tenso. Lucía avanzó con esa actitud soberbia segura de sí misma, como si la mansión Ferrer fuera su propiedad. Luciana se paro detrás de ella la mirada agachada
—Quiero dejar algo claro —dijo Lucía, levantando la voz para que todos la escucharan—. Vine a esta celebración porque merezco respeto dentro de la organización americana. Soy parte de una de las familias más antiguas de la Mafia Italiana y no voy a permitir que me sigan marginando.
Camila la miró con serenidad, aunque por dentro estaba enojada.
—Tú sabes por que no te invité —respondió—. No somos amigas. De hecho, somos enemigas desde hace muchos años. Pero eso no significa que yo vaya a faltarte el respeto delante de la organización.
Lucía sonrió cínica , esa actitud que siempre la caracterizó.
—Eres una hipócrita —dijo altanera —. Pueden creerte perfecta, pero yo sé quién eres. Y no voy a dejar que me humilles frente a nadie.
La tensión creció entre ambas. Varias personas se ace