Capítulo 28
Camila ayudó a Luciano a subir las escaleras al llegar a casa, ella quería estar ahí para el siempre
Aunque él caminaba por su cuenta, todavía se le notaba débil, ella estaba algo preocupada, Lucíano No hablaba mucho desde que salieron del hospital, su mirada era distante hacia ella, incluso fría.
Ella intentó tomarle la mano, pero él la soltó suavemente, sin decir nada.
—¿Te duele algo? —preguntó preocupada.
—No —respondió sin mirarla —No soy un niño.
Vicente los esperaba en la sal