El baile comenzó poco después de que concluyó la cena.
Las luces del gran salón se atenuaron apenas, lo suficiente para que el ambiente se transformara.
La música empezó a fluir con una melodía elegante, envolvente, diseñada para transmitir serenidad y refinamiento. Sin embargo, bajo esa apariencia de calma, latían emociones densas, peligrosas: ambiciones ocultas, celos mal disimulados, resentimientos que buscaban el momento exacto para estallar.
Julián se puso de pie primero.
Lo hizo con la seg