Capítulo 14. Una duda, una ofensa.
Ava observó una vez más la prueba de embarazo, aunque aún no habían transcurrido los minutos necesarios según las indicaciones, las dos líneas que confirmaban su embarazo ya se habían formado con claridad.
Un suspiro tembloroso escapó de sus labios mientras comprendía que los planes meticulosamente trazados por Ethan estaban dando fruto: estaba embarazada.
Un torrente de emoción la inundó y las lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas. Tendría otro hijo, un ser concebido en el ardor de la pa