Parte II. Capítulo 22. Una propuesta espontánea
Al día siguiente en la mañana Nathan se quedó dormido, cuando al fin pudo abrir los ojos se encontró con Bárbara lista para ir a trabajar y Gabriel también vestido para salir.
—Me quedé dormido —dijo levantándose de golpe —¿Por qué no me despertaron? —preguntó a Bárbara.
Ella se encogió de hombros con indiferencia antes de responder:
—Estabas profundamente dormido, imaginé que estabas cansado, nosotros nos vamos, debo ir un rato a la oficina, después iré con Ava, nos vemos en tu casa para cenar