Capitulo 49
Llegué a casa y bebí varias botellas, no podía perder a Ana, era mi hija, además se que le dolería saber que le ocultamos la verdad de su origen, ella merecia saberlo, pero era una niña tan buena, que no quería dañar aun su inocencia.
Nelson y Carolina llegaron unas horas después, al verme completamente alcoholizado, ella me preparo algo de comer y me llevaron a la habitación.
Agarre del brazo a Nelson
—Por favor, prométeme que ella no me va a quitar a mi hija, Ana es mi mundo.
—Ca