Capitulo 50
Abrace a mi hija, empecé a llorar al verla dormida, le ordené a Diego que llamara al médico y la lleváramos al hospital, porque ella no reaccionaba.
—Ella está bien, le dieron un calmante para que pudiera traerla.
Le entregué la niña a Diego queme aseguró los médicos estaban por llegar, el ya los había llamado.
—¡¿Que está pasando?! —agarre la camisa de Ignacio —¡Dígame!
Ignacio estaba pálido, muy nervioso, hasta su rostro estaba lleno de sudor, me pidió mantener la calma y dejarle