Capítulo 127
Narra Renata
Me serví otra copa de vino y me apoyé en la mesa de madera que había en medio de la bodega.
Daniel y Daniela estaban sentados en el suelo, atados de manos, con la espalda apoyada contra unas cajas. Los dos tenían la cara pálida sin demostrar miedo. Eran hijos de Steve. Era normal que tuvieran ese orgullo ridículo.
Daniel fue el primero en hablar parecía creer que si insistía lo suficiente algo iba a cambiar en mi
—Déjanos ir —me pidió tratando de sonar valiente aunq