Capítulo 5Me asusté cuando sentí que Steve me apretó la mano.Fue un apretamiento leve, casi imperceptible, pero lo sentí con muchos nervios. Di un paso atrás, con el corazón acelerado, fue inevitable asustarme.—¿Él… está despierto? —pregunté en voz baja, sin apartar la mirada de su rostro, esperando que abriera los ojos.Diego se acercó y miró la mano de Steve.—Tranquila —dijo—. Son reflejos, A veces pasa, no te preocupes.Intenté relajarme, pero algo dentro de mí me decía que estaba despierto. Aun así, asentí. No quería parecer paranoica ni exagerada.Diego se giró hacia la puerta.—Por favor, todos fuera —ordenó con firmeza.Los hermanos de Steve protestaron, y la mujer rubia, su madrastra, fue la última en salir. Antes de irse, me miró con desprecio.—Esto no va a quedar así —dijo—. Haré todo lo posible para que esta boda se anule. No perteneces a esta familia.No respondí, me quedé paralizada, con las manos temblándome a los costados, la abuela Elena me dió su bendición y tamb
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