Capítulo 87
Me quedé paralizada viendo la sangre en la ropa de Renata mientras ella seguía encorvada en el piso, agarrándose el vientre y respirando con rapidez.
No sé en qué momento todo se salió de control, no quería hacerle daño, pero era eso o morir ahogada en sus manos
—¡Me pegaste maldita! Mi bebé se va a morir por tu culpa.
A pesar de todo lo que había hecho, sentí un golpe en el pecho. No pensé, solo actué y ahora tenía que ayudarla.
Salí corriendo al pasillo y llamé a los empleados d