CAPÍTULO 88
No fui capaz de hablar apenas escuché al médico decir que Renata había perdido al bebé. Me quedé inmóvil en medio del pasillo, con las piernas temblando y la garganta cerrada.
Steve pasó una mano por su rostro, como si intentara procesarlo, y luego volteó a verme. En sus ojos había dolor, confusión y algo que me hizo sentir peor, me culpaba
Lo podia ver en sus ojos, lo conocía tan bien que sabía que podía esconder ese sentimiento de mí, estaba dudando de lo que pasó en esa oficina