Capítulo 71. El comienzo de una vida feliz.
Tres meses después
Aimé se miró al espejo sin poder contener los nervios, ese día se celebraría la boda en el jardín de su nueva casa, se habían mudado a la ciudad de Nueva York, porque habían decidido comenzar una nueva vida lejos del sufrimiento que padeció en Los Ángeles.
Suspiró al ver su reflejo, la tela de su vestido de novia cubría con suavidad sus curvas. Sonreía, sus ojos hipnotizadores brillaban de alegría y expectación. Sintió una calidez en el pecho al contemplarse, le parecía menti